viernes, 24 de julio de 2026

 

                                          “Morteros”

                     Ayer un “Fuerte” hoy una ciudad.

Teorías sobre el largo brazo de la historia y sus  implicancias en el amanecer de un pueblo.

 

En busca de material para escribir mi último libro: “En Tierras de Ansenuza”, en el trascurso de la fundación de pueblo Morteros surgieron hechos que me indujeron a descifrarlos. Un desafío imposible hasta el presente, porque no hallé escritos institucionales sobre los primeros años de lo acontecido, cuando a partir del año 1891 ya era regido por autoridades municipales, autorizadas por el Gobierno de la Provincia de Córdoba.

A partir del año 1898, los ediles en dos libros, y casi en simultáneo, relatan los mismos acontecimientos… pregunto ¿había dos municipios: uno al este del ferrocarril y otro al oeste?  

El primero: el A 0101 lo inician el día 24/09/1898 y lo cierran con el acta N° 90 del día 30/10/1905.   

El segundo: el A 0102 lo inician el día 26/06/1899 y curiosamente lo cierran seis meses después con el acta N°30 del día 04/12/1899. De allí en más, sólo continuarían registrando lo acontecido en el primero de los libros.

Pero ambos comienzan diciendo que en el año 1898, en comicios celebrados en el atrio de la Capilla de “La Asunción”, (construida en el año 1891 y designada “Parroquia del Pueblo” y sede del “Curato de Morteros”) es electo a cargo de la Comisión Municipal el Sr. Pedro Morali, quien viene a remplazar al Sr. Alberto In´Aebnit, electo en 1893.                 

En 1899 y según se difiere de los escritos, el Comisionado a cargo Sr. Alberto In´Aebnit convoca a elecciones. El Comisionado Sr. Adolfo Liebman, oriundo de Santa Fe, mantiene discrepancias con los primeros colonos arribados al lugar… y ¿porqué dos comisionados?   

Serias diferencias sostenían los ediles de la mayoría, que consideraban nulo el resultado de la elección por haberse celebrado esta en el atrio de la Iglesia de “San Bartolomé”… Y ¿porqué esa pugna entre las capillas? y ¿porqué dos capillas en un pueblo chico aún? cuando la mayoría de los inmigrados se establecían en sus chacras.

Opinaban que el acto no era válido al haberse celebrado en un lugar no considerado “Parroquia del Pueblo”. Y que la segunda vez, la convocatoria el Comisionado la hizo fuera de los términos de la Ley que exige llamar a comicios quince días antes del acontecimiento y solo habían sido siete, y que por lo tanto desconocen el resultado de la misma.  

El Sr. Pedro Morali, Comisionado Municipal a cargo, cierra entonces el balance del año anterior que corresponde al ejercicio del Sr. Liebman, negándose a entregar el Municipio a las autoridades recientemente electas.

Al no llegar a un acuerdo las partes, los ediles nombran interino al Concejal Sr. Francisco Torres quien se hace cargo del gobierno y dan por concluida la sesión.

Días después, sin la presencia del Comisionado Sr. Pedro Morali, la Concejalía hace entrega de libros, bienes e inmuebles municipales a las nuevas autoridades. Asume el Sr. Cayetano Colleoni y el Sr. Alberto In´Aebnit asume su Concejalía, según arreglo establecido con el jefe político zonal.

Encargan al Concejal Liebman que, estando vacante el cargo del “Curato Eclesiástico” cordobés, hable con el Patrono de la Iglesia Parroquial del este Sr. Juan Beiro, y le solicite que por el momento entreguen el cementerio al Municipio para su mantenimiento, dejando a salvo los derechos de propiedad de la Diócesis sobre el mismo, hasta que se resuelva lo del Curato de la provincia.  

A inicios del 1900, renuncia el Interventor Sr. Cayetano Colleoni, y el Concejo designa Interino al Sr. Adolfo Liebman.

Las nuevas autoridades, convocadas a reunión y al negarles el Comisario Municipal las llaves de la sede comunal para las reuniones, lo hacen en el domicilio del Sr. Liebman.

Llaman a elecciones y en los comicios es electo el Sr. Pedro Tofanelli, a quien no le permiten asumir el cargo por no contar este con la edad necesaria, que exige un mínimo de 30 años y él tiene sólo 26.

La Mayoría mociona para la Intendencia a quien logró el segundo lugar en la contienda: el Sr. Adolfo Liebman, quien asume interinamente el cargo.

En los comicios del año 1901, en elecciones confirman Intendente al Sr. Adolfo Liebman.

En el 1902, el Intendente Liebman en la reunión informa el resultado de las elecciones celebradas en el atrio de la “Parroquia de La Asunción” donde fue reelecto. Segundo en la lista opositora es el Sr. Antonio Gallo.

Y dice a los presentes haber recibido, días atrás y antes de los comicios una nota que no dio a conocer a los ediles y desoyó, de vecinos de Colonia Isleta que solicitaban que las elecciones se hicieran en el atrio de la “Capilla de San Bartolomé”, por contar el lado oeste con mayor población. Sobreviene entre los ediles una imprevista discusión y se retiran sin aprobar los comicios. 

Días después, la “Diócesis de Córdoba” informa haber elevado a categoría de “Parroquia del Pueblo” a la capilla de “San Bartolomé” y autorizado a que se celebren las elecciones en el atrio de la misma.

No conforme con el veredicto, el Sr. Liebman envía una nota donde presenta su renuncia al cargo al que fue electo y asume interino el Sr. Antonio Gallo, quien convoca a nuevos comicios a celebrarse en el atrio de la Iglesia de “San Bartolomé”.

En la misma es electo Intendente el Sr. Antonio Gallo. Durante su gestión se discuten y aclaran entredichos de parroquianos que no adhieren a costumbres comunes a observar y cumplir.

En el 1903, es reelecto el Sr. Antonio Gallo. Los ediles en la reunión censuran el proceder del Sr. Adolfo Liebman que marchó a Europa sin responder a reclamos por irregularidades observadas en los ingresos atribuidos a la atención de caminos, cunetas y otros rubros durante su gestión. Sobreviene en el Municipio un período donde faltan los recursos necesarios para atender obligaciones.

Es cuando, colonos recientemente arribados a tierras de Ansenuza ofrecen hacer caminos y cunetas a cambio de impuestos.

Y comienza la honrosa tarea de los inmigrantes que con su trabajo  fundaron nuevas colonias. 

Esta breve síntesis que interesa en el acontecer de un pueblo que se constituía, deja interrogantes sin resolver.

En los comicios, los electores… ¿Qué discutían?... ¿lo hacían por el número de habitantes de uno u otro lado del pueblo, o por algo más profundo que los dividía cuando confrontaban por los atrios de las Iglesias?

Apellidos como In´Aebnit, Brinkmann, Seeber, Vignaud, Torkins, Lhemann, Bruner, Sulter, Neumeyer, Gasser, Sigel, Bigand, Gorchs… todos extranjeros descendientes de la ola arribada allá por el año 1854 convocados por Urquiza, permite suponer que, imbuidos de diferentes matices culturales con sus experiencias pudieron haber influido en las costumbres culturales del entorno.

Habían sido los primeros en hacerse de las tierras de Ansenuza, que luego vendieron a los italianos del Piamonte, en su mayoría descendientes de quienes se habían asentado en Colonia Esperanza.

Interrogantes que al examinar lo acontecido, precisamente en Colonia Esperanza Santa Fe en los albores de la inmigración, allá por el 1867, estimuló mi curiosidad por descifrar posibles influencias aquí. No es de ignorar el arribo al lugar, según dichos conocidos, de una sociedad internacional y secreta: los masones, que dejaron su impronta en la comunidad.  

Política y religión son elementos claves en la constitución de los pueblos que movieron y mueven las estructuras y en el tiempo interactúan en el hacer y el vivir de las sociedades.

¿Qué había ocurrido en Esperanza?

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